
¿Lunas cuadradas? -Me pregunté ebriecillo saliendo del lugar. Caminé hasta mi casa y ya no supe más de mí.

¿Lunas cuadradas? -Me pregunté ebriecillo saliendo del lugar. Caminé hasta mi casa y ya no supe más de mí.
1) Mi (ex) novia una vez: me dijo -¿Andas conmigo por mi cuerpo o por mi dinero? -Por mi estupidéz, respondí.
2) Nunca en mi vida: He visto un fantasma.
3) Cuando tenía cinco años: Los demás niños se me quedaban viendo por ser zurdo, creí que se burlarían, pero se quedaban como asombradillos.
4) Mi instituto era: Federal, imagínate.


Haciéndole a Di Yei en el cumple de mi hermano Jiménez (y corrigiendo el error del objeto al centro).

El sound check es la tarea más fría de todo músico. Y eso que se hace al atardecer.

Echando unos madrugadores berridos sabinezcos (o rockdriguezcos, ya no recuerdo) al calor de unos alcoholes.

El único ser que puede tocar a Dios es un bambú de La Pastorcita. Chales.

Mi casa desde mi cuarto. (Creo que al fondo hay un perro…).

Mi aún no fallido intento de tomar todas mis notas en tengwar.

Mi súper sombrero Loco-volador.

El Ele pés pleyer…

Juego de tres espejos, cámara y foco.

Parece mentira que lo único que quede del lugar sean las ruinas, mis recuerdos y ésta foto rayosa. X Planet. “Qué ingrata es la sepultura de lo mejor que hemos sido” -Guillermo Velázquez.

Jugando con Paint y Picassa.

Adicto a ver caer el agua.
La verdad es que mi alma es la de un niño de Kosovo.

Cuando el indio Juárez hizo (o quiso hacer) las reformas a la constitución transformando al estado y a la educación en cosas laicas, así como el pago de impuestos por la iglesia y la expropiación de grandes terrenos del clero, pasó lo que tenía que pasar.Los estados céntricos del país siempre habían aportado el mayor número de soldados y dinero para las guerras. Michoacán, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y San Luís Potosí por su herencia más cargada española, tendían (y tienden aún) a ser muy cristianos, hasta el borde de lo ortodoxo. Los estados del centro conservan dos cosas: un buen idioma español con un acento muy neutro y una mochéz cristiana impresionante. En aquella época no fue la excepción (1832, si mal no recuerdo) y se dio el movimiento cristero; cristianos luchando por la libertad de culto y reformistas luchando por un pueblo libre de cruces en la espalda. Ninguno ganó.
La iglesia nunca pudo cristianizar del todo a los chichimecas, y aún hoy en México, la religión cristiana está muy ligada a la brujería y a la santería; prueba de ello son las “velaciones”. En tiempos prehispánicos los pueblos se desvelaban drogados para adorar a un dios, hoy no se meten peyote, pero sí mucho, mucho alcohol velando una novena (nueve noches) a un santo.
De tal modo pues que se hacen velaciones antes de llevar a cabo ésta tradición que hoy lleva el nombre de “El paseo de la pólvora” (por aquello de que pasaron los españolas por muchos puntos). Los Generales hoy le obedecen a la bruja mayor, curandera de la comunidad (méndiga, tiene Sky y yo no) y algunos tienen el cargo de conseguir el tequila, otros de conseguir el grupo musical, otros de poner los fuegos artificiales y otros… de conseguir los travestis.
Se enfrentan a media calle los dos bandos. Ya nadie se viste de indio (y no todos saben porqué andan ahí porque ya andaban pedos desde las velaciones o desde su casa), usan ametralladoras de juguete chinas, de cohetes avientan cebollitas y palomas, se visten con carrilleras de cartón y sombrerotes tricolores de esos que dicen “VIVA MÉXICO CABRONES”. Como la mayoría se encuentran ebrios, se agarran a golpes de verdad muchas veces, pero la bruja mayor es ley y pone orden. Bueno, hasta usan resorteras y palos, me cae.
Cuando los españoles van perdiendo -como la historia lo indica-, van y se esconden en una casa, y salen de rato unas bellas damiselas traídas de los mejores y peores antros travestis de las ciudades vecinas (los cuales como les gusta el desmadre también se ponen borrachas).
Y ¡Sopas! que empieza la suuuuuuperrrrr-Cumbiaaaaaa!!!, y a bailar se ha dicho.
Por el carácter etílico de la situación ya nadie se acuerda, ni en el momento ni en la tradición en sí de que los españoles debían matar a los indios. Todo termina en una orgía alcoholizada y homosexual al ritmo de cumbias gruperronas, un castillo de cohetes y una limpia espiritual y drogada que tiene que hacer la bruja mayor al mismo tiempo.
Creo que así debería haber sido la historia.
Ya nadie de ellos -excepto los generales y a medias- recuerdan de qué se trataba o cuál era el antecedente histórico. Sólo hacen el espectáculo que se recrea tres veces (¡Tres veces todo eso!) en otros tres lugares.
Es todo, todo un show de un rancho surreal.
Al llegar los españoles a estos lares, había chichimecas desde el oeste del estado de Querétaro hasta bien entradas tierras michoacanas, se encontraron aquí con el peor de los enemigos. Los españoles también tenían peleadores a sueldo, pero les decían que eran “aliados”: los tlaxcaltecas. Pero éstos se acabaron en la toma de Tenochtitlán.
Los chichimecas, sólo comparables en aguerrismo, agresividad y desapiadamento a los antiguos pueblos bárbaros europeos como los vikingos o los mongoles asiáticos, fueron un frente extremo para el acero español, pues –entre otras cosas- mientras una lanza española no alcanzaba más de unos cuantos metros y el ataque de sus armas de fuego requerían un tardado recargo, los chichimecas eran buenos arqueros –aunque no tanto como los aztecas o mayas- pero mucho mejores lanzadores de rocas (¿Se imagina lo que es morir apedreado?) y por supuesto, practicantes del terrorismo psicológico al arrancar pies y cabezas, desollar cuerpos enteros, vestir enemigos capturados de mujer, empalar, beber sangre y un largo y perdido etcétera.
En uno de los muchos encuentros entre españoles y chichimecas, viendo ya los primeros sus fuerzas considerablemente diezmadas y al borde del fracaso, el general en jefe (cuyo nombre se desconoce) aprobó una idea un tanto extraña: se iban a vestir de hermosas mujeres para atraer a los guerreros salvajes, los iban a emborrachar y luego, a matarlos.
Iniciaron pues, los soldados españoles, su rito de maquillaje. Imagínese usted la vergüenza cristiana, los tragos de risa y de pudor que pasaron entre el hambre, la sed de no poder bajar al río –el río Laja, afluente del Lerma- infestado de nativos, el calor de una tierra ensolecida de más, y las muerte cercana de amigos y compañeros, sin claro, una victoria segura por tan loca estrategia.
La maquillada coincidió en fecha con un ritual de la tribu y cuando los vieron vestidos de mujer ya andaban más que borrachos de pulque y medio empeyotados, por lo que bailaron con las bellas damas blancas, quienes ni tardos (¿o “tardas”?) ni perezosas los emborracharon y los mataron, repitiendo la estrategia victoriosa en otros tres asentamientos, antes de que se supiera su truco.

Sin ahondar en un largo post de política dirijo los siguientes puntos:
1.- Para lograr la dictadura del prolatariado se necesita eso, un proletariado. Uno muy grande, de masas muy malpagadas, con tanta hambre como para no temer a la muerte violenta.
2.- Al comunismo no se llega en una generación, por lo que requiere de muchos sacrificios. Esto incluye que muchos no vean el fruto de la revolución.
3.- Para tener esa gran masa con hambre y sin miedo se necesita -por fuerza- impulsar al capitalismo salvaje o neoliberalismo o imperialismo o como le llames.
4.- El comunismo NO está peleado con el capitalismo, éste es un medio como se aprecia en los dos puntos anteriores.
5.- López Obrador, por más izquierdo que sea, no va a ayudar con la causa. Se necesita un azul.
6.- Sugiero que si de verdad eres rojo, si no te chupas el dedo o no chupas el de cualquier guevaro, entonces tu misión es, si no darle tu voto abiertamente a Carlos Slim, por lo menos a Calderón.
7.- ¡¿Qué?! ¿Creías que ser socialista era andar por la calle como arbolito de navidad lleno de estrellitas rojas? ¿Creíste que nomás era andar de huelgoso y gritón?
8.- Repito: Requiere sacrificio. Hay que ser rojo, rojote casi azul.
9.- ¿Te la avientas, ROJILLO, o sigues con tu eterna foto del ché y sin saber quiénes fueron Genaro Vázquez y Lucio Cabañas?
10.- Sabiendo que después de leer ésto tienes que leer mínimo El Capital, el Manifiesto Comunista, historia de la U.R.S.S., Dialéctica de la Naturaleza, el Leviathan de Thomas Hobbes y demás textos antiguos y contemporáneos ¿Quieres seguir siendo un(a) adelita posmoderna, gruppie de Marcos, o vas a aceptar tu sacrificada responsabilidad?
11.- “La historia me absolverá”.
Post data: Qué bonito es trabajar en paint.
Cuerdas Rotas se va a la mierda… debido a que he decidido -por un método dialéctico- que el rock está muerto. Recomiendo leer porqué.
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Mañana o pasado (o alrato) contaré cómo pinches me convertí en zurdo (no nací así), los travestis llegarán hasta dentro de dos semanas que sea la fiesta.
Trol
La prueba fea-haciente de que por mi tierra pasó el cura Hidalgo con su súperbandota de grafiteros.
Punk-Pac-Man de oblea al ataque de un DJ camino a Six Flags.
Dos preguntas rondan aún hoy en mi cabeza: ¿Cómo diablos me subí a eso? y ¿Cómo puede haber vida en el D.F. con un cielo de ése color?
Mi amigo Jiménez y yo solemos hacer viajes sólo por sentirnos en una travelin’ band. Ésa es la verdad.