El grupo que dirijo, Rompiendo el Silencio, comenzó con la solicitud a RITC (Radio Instituto Tecnológico de Celaya) del espacio por una hora sabatina para el programa La Matriz, cuyo fin es brindar orientación en diversos rubros de la vida femenina. Solicitud que pasó por un sinfín de trabas, trabas relacionadas con un supuesto estándar de calidad que procuraría una evolución en lo que hasta ahora era esa emisora.
Digo supuesto porque al paso del tiempo no se ha visto tal avance, es más, lo que se ve es un retroceso. A la par y opuesto a esto La Matriz ha mostrado ser un ejemplo de producción de radio profesional, lo cual a este momento nos acaba de dar sin “traba” alguna el paso de los directivos para lanzar de tajo cinco programas más: del aspecto universitario, cine, asesoramiento legal, deportes, psicología y otro cuyo aborde aún no decidimos.
El problema es el siguiente: El grupo se conforma en su mayoría de estudiantes de la carrera de comunicación, a su vez de diversos grados y turnos. Ello implica que algunos aún no saben nada de guionismo, otros de periodismo, producción, comunicación verbal, teorías de la comunicación, etc.
Dado esto, aún deben pasar 33 programas por ley general para que un proyecto tenga presencia entre el auditorio. Ello aunado a “en lo que cada uno agarra la onda” provoca que, si el programa es semanal, tengan que pasar una treintena de programas para a) que el cuerpo que lo produce tenga “dominio de sí” y b) el programa se encuentre bien encarrilado como para decir que goza de estabilidad y por ende de calidad.
Las cosas así, La Matriz apenas cuenta con 23 emisiones, es decir, aún presentamos problemas unos de cantinfleo, otros de redacción, y otros en aspectos técnicos. Claro, la mejora se nota semana a semana. Por citar un ejemplo, apenas hace dos meses los conductores llegaban con un guión a pluma y hoja de libreta, ahora que llevan la materia de guionismo radiofónico los presentan con el formato establecido por tal o cuál convención.
Pero hasta que todos vallamos parejo (cosa que veo no más cercana de un año), no vive en mí la libertad de subir ese contenido a la red. Simplemente porque no tiene aun la calidad que presentan, por ejemplo frecuenciacero.com.mx, Olallo Rubio o Radio Nederland. Que no me refiero al aspecto técnico solamente, sino a todo lo que envuelve la producción; En resumen, que el relleno de chocolate no está bien cocido aún.
Y por eso es que los podcast prometidos no los veremos por acá hasta inicios del 2008.
Espero su comprensión. Es cuanto.
Compártelo