May 29
May 27
Pues, pedirte disculpas solamente. De niño la guitarra me pesó como me pudo haber pesado un contrabajo de plomo. Tuve que esperar la hombría como Telémaco para tensar el arco de su padre. ¿Pero qué quieres que haga, si cuando llegué del viaje me busqué un arco más grande? No puedes sino estar orgulloso. Piensa que lo importante nos es cuál arco tenso, sino que tenso uno, como lo debe hacer todo hombre alguna vez. …Mas no olvido que he rechazado una herencia. He depuesto la sopa segura y tomado de ti el abrazo que es la cobija de un viajero, la que a veces tapa más por recuerdos cálidos que con grosor de felpa, manta o gabardina.

Yo no enhebré un arco para cazar aves. Halé la cuerda a uno lo suficientemente grande como ser yo el lanzado, y ser flecha, y ser ave.

No nací ave. Lo sé, me lo has dicho. Pero eso es solo una figura y para serte sincero es lo que menos me preocupa. No quiero ser un ave, soy un hombre que vuela. Sé -lo sé muy bien- que te va a doler el rebote del cordel.

Por eso no lo suelto.

En cuanto te vallas, lo haré.

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May 23
Por fin hoy el silencio me dejó de arañar las manos. Tuve una larga lucha con él en la que incluso me quedé inconsciente, como si me hiciera etéreo apenas soltara la pluma o el ordenador. Te mentiría si te dijera que cientos de cigarros no hicieron de kamikaze en mi boca este fin de semana, por lo que ya sospecharás dónde andaba. Lugares muchos, nada descomunal. El antro más caro y exclusivo donde mis alas de demonio -que son mis amigos abogados- hicieron teatro para dejarme entrar y tener bebida gratis; el más hundido y mohoso expendio de tetas a las afueras de la ciudad, donde por quince pesos casi tienes una segunda alma si no se te sale la primera por los ojos; luego la apartada orilla de una presa que alimenta a un rancho lejano, levantado con machetes y curtido con maíz. Orilla fría, con mañanas de rocío y madrugadas de pesca clandestina, orilla con Bukowsky en la mano, las jaras del río en los pies y la tumba de un Brasilia, a la espalda de un sol detenido por las montañas y los toscos mezquites. Tosco también el lodo.

Afuera el sol cose –me dije- una y otra vez los chicles de banqueta. Afuera tuesta el concreto y las vidas que en él se arrastran. Afuera el Diablo corre de prisa con nombre oficial, el pasto y los camellones se comen hipócritas de a poco los llanos, y la carretera los mata con plana contundencia, mamba negra y amarilla. Los diarios mastican la realidad y la escupen incluso antes de que amanezca, salpicando los ojos con sangre y a veces peor, con política. Afuera las horas pesan como años, los días son oscuros y las noches de una luminosidad empalagosa, la gente transcurre como si representasen el papel de manecillas, como si adentro tuvieran el presentimiento de pus, miran siempre por dónde van.

Acá -me dije- los peces viven poco diferente.
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May 18
Porque de noche me hablo de tú con los relojes, porque mi casa queda al final del ride y siempre es principio. Porque la mejor cena son unos ojos desflemados con alcohol cruzando el Callejón del Cigarro Encendido. Porque las calles se miden en pie-humano para olvidarnos de las K muertas que preceden la sugestiva m. Porque el mijitorio queda al otro lado del túnel en colindancia con el paraíso, el monógamo lugar a donde el Rey va solo. Porque adoro mi voz quemada, la cerveza sin quemar, al poeta que quema duro y la ceniza que me tuesta despacito las poesías cuando ya todos se han dormido, o cuando nadie ha regresado de tal viaje aún. Porque el suelo está muy lejos cuando te acuestas en él para ver las estrellas, que a veces, son las damas más cercanas en muchos pies a la redonda. Porque regreso a ser músico, porque regreso a estar loco, porque regreso a ser cazador. Por eso vengo a Guanajuato, que no es capital del Estado, como sí capital de mi espíritu vago. Vago. Vago en ser y verbo en presente. Vago.
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May 15

Me voy a Guanajuato capital, a hacer de mí una especie de nosequé cruzado con nosecuánto, para llegar el sábado quiensabecómo (…y hago énfasis en eso). Jojojojojo…

Gxis revido!

May 11
E7

Y de pronto la patria se me volvió de cartón, los nardos crecían hacia abajo, los caballos se amarraron a un carrusel y las mujeres no creían más en las mentiras de los hombres.

La vida era entonces incidental, la risa prepagada y los abrazos se quemaban apenas su vuelo tocaba en el muro que hacía la frontera del norte.

Todo aquello, sin excepción, simulaba por decreto ser el ojo podrido de un pájaro muerto asoleándose en la carretera. Con gusanos y todo, incluso un Distrito Federal.

Entonces llegó “Espacio 2007, México a tiempo” y nos salvó a todos, ¿Cómo ven?

May 10

La nota azul escurrió por la espalda de un recuerdo. La banqueta brilló de más y repentinamente la ciudad se llenó de ciegos.

El vago lanzaba la caña de la suerte al río ya seco de la caridad citadina, bailando el trompo de sus sueños con una moneda opaca.

Cierto día apareció la princesa, que nunca había estado en un bar y cuando llegó lo encontró cerrado.

“Se supone que aquí venden botellas. Tenía un sueño que lanzar al mar”, dijo para sí. Envolvió su sonrisa en la estación de Cuitlahuac y se convirtió en una silueta más de tiza en el suelo por la madrugada.

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Mi hi5: http://niltzemacuilli.hi5.com

(Niltze macuilli significa Hola cinco, jeje).

May 8

El arriba mencionado tomó con presteza la soga y comenzó a hacer sonar la campana.

-¡Mira, Sancho, que así llegarán las legiones de caballería para vencer a las huestes de Caraculiambro y liberaré esta tierra para siempre de aquellas tan insanas monstruosidades!

-¿¡Pero Vuestra merced! -díjole Sancho- no ve que como siga tocando esa campana lo que va a hacer es independizar a la Nueva España?

May 7

-¿Tú de qué lado de la pastilla estás, del de la mano o del de la boca?

-…Pues, no sé. ¿Y tú?

-¡Ah! Yo soy diferente. Yo estoy del lado de adentro.

-Ah, eso explica tu exitencia.

-¿Verdad que sí?

-Sí…

May 4

Tocas para ti mismo. La idea –que ni siquiera gastas saliva en manifestar, pues la tienes muy clara- es que el artista toca para sí mismo. “Toco para mí mismo y si alguien me sigue, bueno. Y si no, ni modo”. Ese es el lema.

Luego tienes hambre. Si te subes a un camión vas a tener que tocar las de Ramón Ayala o El Tri. A complacer.

Un día te invitan a tocar a una fiesta, nenas con caritas suplicantes que te jalan medianamente la hormona y dices al final que sí. Total, ya otras veces has tocado “para complacer”. En la fiesta acabas de acompañador de borrachos, y lo mismo acompañas las de Dun Can Dhu que las del Sabina o Cuco Sánchez. Nadie se sabe las letras pero todos te halagan, todos te aplauden. Por un momento te seducen las condescendencias y dices en medio de tu lánguida sobriedad: “Yo podría hacer esto todo el tiempo, de esto se puede vivir, es genial”, luego te acuerdas de que eres artista. Piensas un momento en Vivaldi, y cuando regresas del pequeño viaje te das cuenta del chiquero en el que estás.

No pasas mucho tiempo para justificar tal chiquero como tu modus vivendi con el pretexto del hambre antes citada, que como dijo Rius (quien es un gran pensador, pero no es artista ni filósofo, por supuesto) “La panza es primero”.

En toda fiesta hay fresas, y esta como una de tantas no es la excepción. A ellos también les gusta cantar y tener su propio chiquero nice, solo que tardan un poco más. Lo que no tardan es en invitarte con mayor frecuencia a sus puerqueros de pent house, hasta que llega el efecto conocido como “José José”; Se acerca un caballero (su pelo ya pintaba algunas canas) bueno no, era más o menos treintón. Te dice que conoce a unos amigos que tocan en tal cual bar ya sea renombrado entre la alta sociedad o cúspide nada alternativa de lo alternativo y underground. Te habla las maravillas y por dar el avión dices que sí. Sabiendo que no quieres ir pero vas a acabar yendo.

Lo piensas. Tú te imaginas “músico-de-bar” y ves la foto del ese tipo que canta rolas positivas y guapachosas con Julieta Venegas. Ves del otro lado al don que toca horrible los boleros por unas monedas en los restaurantes y mero enfrente a toda la inmensa fila de banditas de planta que no pasa de “La Planta” de Kaos.

Ahí vas bajo tres pretextos: ya no hay tanta hambre pero te cansaste de comer mal. Hay que experimentar -porque aparte eres un músico experimental (cuando no “experimentado”)-. Tercero: Muchos ya la hicieron desde ahí ¿Y porqué tú no?

¡¿Muchos ya la hicieron desde ahí?! ¿En qué momento empezamos a pensar en “hacerla”? Esa noche todos te aplauden. Agradeces, no eres malagradecido. Pero sabes que una vez más te acordaste de los grandes, de Robert Johnson, y supiste por el olor que estabas otra vez en un chiquero.

Pero no está del todo mal. Aquí todos han leído algo de vez en cuando. Aquí no tienes que tocar nada de Ramón Ayala ni de Chamín Correa. Sin embargo sabes que al contrario, está todo peor que al principio. Aquí estás atado a otros músicos que se van cuando quieren, sin amor al arte. ¿Pero cuál arte, si ya nomás tocas las de los Trovadores I, II, III y otras dos que te pidan? Estás viviendo una realidad alterna. Ya no puedes más. Dices lo que te pasa, dices que te vas.

Te vas. Dos puertas se entre abren y cuatro se cierran. Vas a la matiz, vas al Circo Volador, vas al Chopo y a verdaderos undergrounds. En unos te conocen –desafortunadamente- como músico-de-bar. En otros no te conocen y cuando te preguntan que a qué le haces o dónde has estado tienes miedo de responder y sólo dices que le haces a lo que sea, piano, guitarra, violín, batería, bajo, flauta transversal y clarinete.

Pero ahora sí la vas a hacer. Sientes que “has entrado en contacto contigo mismo”.

Ahora sí vas a ser auténtico.

Una puerta se abre. Sacas un disco. Sacas otro. Te pasan dos leyes: la del primero desapercibido y la del segundo que no supera al primero. Hasta el tercero te va bien. Ya ni pensabas que eras “El Artista” (ni simplemente artista) hasta que tu discazo número tres se comenzó a sobrevender y se convirtió en disco de culto tipo Porter y carne de cañón (y blanco) para la Mosca en la Pared.

La Mosca había sido tu gurú musical de toda la vida pero ahora ante las preguntas incisivas de un periodista te sientes agredido y piensas: (de ahora en adelante) la mosca apesta.

Has sufrido y hoy mejor le haces caso a quienes te lo reconocen como la Switch.

México te queda corto, ya lo veías venir.

Disco en Inglés.

No solo tu música no cabe en México, tampoco tu casa. Te cambias a Miami.

Allá te encuentras con unos músicos cubanos eximios en lo que hacen (cualquier cosa que eso signifique: cumbia, salsa, merengue… nunca has distinguido entre estos géneros porque no te gustan, pero ellos son “gente muy respetada en el ámbito musical” y hasta cercanas a Emilio, a quien odiabas de jovenzuelo pero que ahora que lo conoces, ¡Caray, es buenísima persona!).

Tu décimo disco llega a América Latina y E. U. Rompe las listas de popularidad gracias a tu productor que te dijo más o menos que arreglos ponerle y quitarle, que te indicó (enseñó) porqué hacer piezas cortas con un mensaje claro y simple, que (te) neutralizó lo sonidos para que llegara a distintos mercados del mundo, que paulatinamente convirtió a tus piezas en algo que se pudiera meter junto al nuevo sencillo de Paris Hilton.

Desde acá, en tu estudio de grabación en una torre de Nueva York, La Mosca es infinitamente pequeña (si es que se ve). Nada te duele un piquete de insecto así. Siempre puedes irte de vacaciones a Shangri La. Tu trabajo te ha costado. Aunque últimamente no has hecho mucho. Tienes un grupo de amigos excelentes músicos que han logrado perfeccionar tu “peculiar sonido” (muy distinto, por ejemplo del de Fergy) y pueden hacer canciones para ti.

Estás enojado. Algo anda mal. Muy mal. Estabas de gira en Europa y en una sesión de fotos olvidaste cambiarte de ropa y ahora en todas las revistas saldrás con la misma vestimenta. ¿Qué van a decir de ti?

Te acuerdas de Vivaldi. Vivaldi vivió hace mucho. Probablemente le hubiera gustado grabar a 8.2 canales como lo haces tú. Se detiene la música de tu iPod Video. En el silencio recuerdas a Robert Jonson. Pobre tipo. ¿Porqué el mundo es tan injusto con algunas personas?

No hay tiempo, tienes que irte. Vas al programa número uno de fulanito de tal y has prometido tocar de pura mamada una de Ramón Ayala. Ahí, el olor te va a decir donde estás, Carlos Santana, Hilary Duff, Shakira, Juanes o como diablos te llames ahora.

May 3

Iba a postear un artículo-cuento-poema de esos que hacen que el blog sea un género literario y bien acá y todo, pero se me olvidó la memo usb. Será mañana, sorry.

May 1

Así es desde la segunda Internacional de París en 1889, exceptuando a Estados Unidos, Reino Unido y el Principado de Andorra, si no mal copié de la Wikipedia.

Pero acá en el blog hay cambios:

    Cambio de Slogan: Se fue el de las viejitas y llega por un año el de “Blog conservado en alcohol“, que escaló a la cúspide con 6 votos, dejando en segundo al de “blog conectado a un catéter de naproxeno” con cuatro votos y en tercero a “Desbendiciendo el agua bendita” de origen anónimo con tres votos.

    Segundo y más importante: Acabo de ser editado en la Pastizal! número cuatro, con tres poemas que ustedes tal vez ya han leido, pero si no, ahí pueden descargar la revista en zip o en pdf.

    Por último: Hay nueva mamasota en la barra lateral ¡Por encima de Segolene! Se trata de Alma Rosa González, la legendaria “Encuerada de Avándaro” o “Avandarito” según se acomoden a llamarle. Abajo fotito con enlace y aquí arribita foto grande hipnotizante y teletransportante.

Avandarito

¿Dónde andará?